CUARTO TESTIMONIO: INFANCIA Y MALOS TRATOS, ADOLESCENCIA, ANOREXIA Y DROGAS

Tengo miedo a la oscuridad… recuerdo que no tendría más de cuatro años cuando mis padres comenzaron a gritar y a pelearse borrachos en el salón delante de mi hermana y de mi. Yo no paraba de llorar y me encerraron en un baño sin luz durante horas mientras escuchaba, gritos, golpes y portazos

Soy el fruto de un amor prohibido… mi madre era una gitana de 14 años que se enamoró de un hombre payo de 17… En aquella época eso era un desprestigio para la raza gitana y peor fue que de esa unión saliera una niña rubia, con ojos claros y blanca de piel

niñosCon la separación de mis padres, pasé a vivir con mi madre… nos llevaron al barrio de chabolas gitanas a las afueras de Zaragoza, donde las casas tenían techo de uralita y cartón y se inundaban al llover, no había agua, ni luz, ni gas, tampoco teníamos muebles. Solo había un colchón y nos turnábamos para dormir en él, uno días colchón, otros en cartones

Era la vergüenza de la familia y recibía palizas constantes por parte de mi abuelo, tios, primos… aparte de humillaciones de todo tipo. La única persona que me quería era mi tio, mi madre nunca me dejaba entrar en su habitación, pero un día fui corriendo a buscarle para contarle lo que estaba pasando y cuando abrí la puerta, lo encontré encima del colchón, no se movía, no hablaba, y había un montón de agujas alrededor de él; la única persona que me quería en esta vida murió de sobredosis de heroína. Mi escondite era ir a la acequia de agua no potable donde jugaba con las ratas muertas que flotaban en él y construía casitas de cartón para salvar a las hormigas

Pasábamos días sin comer y si había suerte, mi madre aparecía con una caja de croissants duros que mojábamos en agua o lo que hubiera. No fuimos más de dos meses al colegio… allí los niños de la clase me apartaban como si tuviera una enfermedad, no tenía libros, iba sucia y con piojos, no sabía leer, ni escribir y para ellos era gitana… recuerdo el olor de sus colonias y soñaba con oler un día igual que ellos. A la hora del recreo me refugiaba con los niños gitanos, los cuales me escupían, tiraban piedras y me pegaban por no ser totalmente gitana

Mi madre se enamoró de un hombre de Canarias y me alegré cuando nos dijo que nos íbamos de ahí para ir a la isla… inocente de mí pues no sabía lo que me esperaba

malostratosAquel hombre nos pegaba todos los días, yo tendría 6 años y mi hermana 4… las palizas cada vez eran mayores y sin ninguna causa, vivíamos aterradas. Recuerdo como él nos encerraba en la habitación, se sacaba el cinturón con hebilla grande, nos bajaba los pantalones y se ensañaba con nosotras de manera monstruosa… Mientras pegaba a mi hermana me obligaba a estar de pie mirando, mientras lloraba esperando que parase y no ser la siguiente, pero nunca paró

Recuerdo que tuvimos un hermanito, era un bebe… él nos pidió que le vistiésemos, y no supimos ponerle los calcetines… ese fue su motivo para coger a mi hermana, agarrarle de los pelos levantándole de la cama para después darte un puñetazo que la estampó contra la esquina de la puerta rompiéndole el frenillo de la boca, su cara estaba llena de sangre. Estábamos en el hospital con aquel demonio y antes de que apareciera mi madre, me dijo que si no decía que había sido jugando me mataría. Estaba horriblemente asustada y aunque quería contar la verdad, las miradas de aquel hombre mostrándome su cinturón hicieron que me callara

Tengo fobia al mar, a estar en la parte honda de una piscina… Cada vez que mi madre se iba y estábamos con él en la piscina del apartahotel “copacabana”, me cogía en brazos y me tiraba en la piscina grande sin yo saber nadar… me decía que fuera hacía el bordillo y una vez lo conseguía entre lloros y miedo, cuando ya estaba agarrándome, él se acercaba a mí, sonreía maliciosamente y me pisaba con fuerza la punta de los dedos hasta que me soltaba… podía pasarse horas haciéndome la misma tortura… lo que no entiendo es como nadie hacía nada al ver aquello

Recuerdo muchas noches en las que mi madre me dejaba en casa de mujeres que no conocía, las cuales estaban siempre desnudas con diferentes hombres durante toda la noche, como es de imaginar el cuidado hacia nosotras era nulo. Hasta que un día nos llevo al piso de una mujer súper cariñosa y buena, recuerdo que tenía un bebé, muchos juguetes con los que nos dejaba jugar, nos peinaba, nos daba de cenar, nos abrazaba… recuerdo que quería que fuese mi madre. Nos llevó a la habitación, los leyó un cuento y apagó la luz. Al poco rato, escuché unos golpes muy fuertes en la puerta principal, ella abrió y escuché como un hombre me llamaba “luisita, ven aquí”, no paraba de repetir eso una y otra vez, ella gritaba y me decía que no saliera, que pusiera el pestillo en la habitación y me escondiera, se escuchaban gritos horribles y él llamándome… cogí a mi hermana pequeña y le dije que se escondiera debajo de la cama y que cerrara la puerta y yo salí… cuando llegué, las paredes estaban llenas de sangre y ella tirada en las escaleras, llena de cortes y sangre… esa mujer que dejo un bebé en la cuna, murió para salvarme a mí… supongo que del trauma no puedo recordar nada de lo que pasó después, pero esa imagen y esa noche quedará para toda la vida en mi cabeza

niños1Tras muchos otros sucesos de agresiones físicas y psicológicas, mi madre nos abandonó y pasamos a vivir en centros de
acogida. En el primero los cuidados eran inexistentes, cada tarde nos dejaban en el patio durante horas sin supervisión de un adulto… y ahí era cuando nueve niños mucho mayores que yo me encerraban en un cuarto y hacían todo lo que querían conmigo, esto se repitió durante meses, cada día, todas las tardes. Un día con mucho miedo me acerqué a las cuidadoras para decirles lo que me estaban haciendo, me tacharon de mentirosa, me pegaron y castigaron, por lo que tuve que aguantar esos abusos hasta que mi padre biológico se enteró de que estábamos ahí y nos salvó.

Mi padre no tenía recursos económicos para cuidarnos, pasamos mucha hambre también, y las pocas veces que comíamos era gracias a las vecinas que nos subían algo de comida, le quitaron la custodia, él nos quería, nos cuidaba y nos sentíamos seguras y a pesar de todos sus intentos por ganar los juicios… acabamos en el segundo centro de adopción donde vivimos dos años. Allí se nos cuidó, se nos dio cariño, y fuimos tratados como niños y como personas, pero aun así todos ahí dentro soñábamos con tener a nuestra familia otra vez

A los 7 y 9 años de edad fuimos adoptadas. Recuerdo que lo primero que me dijo mi madre adoptiva al no querer llamarle mama fue… “tu madre era una puta y tu padre un borracho que nos querían, así que yo soy vuestra madre” Mi padre adoptivo nos quería muchísimo pero estaba todo el día fuera de casa trabajando para poder ofrecernos lo mejor sin embargo mi madre adoptiva nos agredía físicamente, nos insultaba, despreciaba y no paraba de decirnos que ojalá pudiera devolvernos, que se arrepentía de habernos adoptado y que nosotras habíamos destrozado su matrimonio

anorexiaMi tortuoso pasado junto con una madre que se encargó de hacerme creer que no valía nada, que estaba enferma y loca por venir de donde venía y la impotencia de no poder hablar por miedo a que no me creyeran de nuevo hicieron de mí una persona totalmente vulnerable, vacía, triste, que no encontraba el porqué nadie podía quererme. Empecé a odiar mi propia existencia, me odiaba a mi misma, odiaba estar viva… me miraba al espejo y me daba asco, no quería ser yo, quería dejar de ser esa estúpida y asquerosa chica. Comencé a verme fea, gorda, insignificante y ahí comenzó mi propia tortura, cai en la anorexia, dejé de comer, hacía deporte en exceso, me hinchaba a laxante, vivía obsesionada contando las calorías de lo poco que comía, y de todo lo que quemaba al moverme. Con frecuencia sufría grandes ataques de ansiedad que hacían que fuera a la nevera y comiera cantidades inhumanas de comida para después vomitarla. Empecé a volverme loca, ya no sabía quien era, ni lo que hacía, cada vez estaba más débil y destrozada por dentro.

Mi madre me dio todo tipo de medicamentos antidepresivos que me dejaban anulada pero que no cambiaban mi enorme dolor… comenzó a automedicarme con tranquimazín para que estuviera “tranquila”, yo tenía 13 años, me los metía en la boca como caramelos junto con prozac, hasta que tuve 17 años y me fui a Barcelona, donde sufrí la ansiedad y la agonía de la dependencia por dejar la medicación. Sufría ataques de ansiedad tan grandes que llevaban a destrozar todo lo que veía y autolesionarme para calmarme. Es ahí cuando entró la marihuana en mi vida… consiguió anular todo mi dolor, se sentía bien y no sentía ningún malestar… pero al año de fumar comencé a mal interpretar conversaciones, oir cosas que no se decían y a sufrir paranoias… me asusté rápido y lo que me había estado ayudando durante un año tuve que dejarlo

Me refugié en el alcohol, bebía de manera compulsiva lo que me llevaba a no ser consciente de las cantidades de droga que me metía en los conciertos y fiestas, llegaba al punto de no ser capaz de llevar el control haciendo mil tipo de estupideces de las que actualmente me avergüenzo. Sería imposible decir cuantas relaciones sexuales he tenido, porque han sido muchísimas y no porque estuviera excitada sino porque inconscientemente llenaba mi vacío emocional con falsos momentos de “amor”, no recuerdo ni siquiera disfrutar o tener un orgasmo, lo hacía de manera compulsiva también y muchas veces sin saber lo que estaba haciendo

Caí sobre todo en las drogas depresivas… tranquilizantes con alcohol, ketamina, mdma, opio, heroína… llegando al punto de inyectarme… he sufrido varias sobredosis por diferentes drogas e ingesta de alcohol… estaba totalmente anulada. La gente creía que lo hacía por divertirme y por desfase pero lo hacía porque estaba tan vacía que me daba todo igual

Recuerdo que quería estudiar psicología y que trabajé y ahorré 2000euros para pagarme el primer año de carrera, dinero que me gasté en menos de tres semanas en cokteles de drogas y alcohol

LLegó un punto que me vi a misma con 40kg, demacrada, destrozada, sin vida y cada todo iba a peor, iba perdiendo amigos por el camino por culpa de las drogas que nos metíamos juntos y no lo pensé, cogí una mochila y me fui a viajar por todo europa… conocí gente muy interesante, vi muchísimas cosas nuevas, viví aventuras emocionantes y sin darme cuenta ya no me estaba drogando, me sentía feliz, no necesitaba nada

Tras alguna recaída leve, encontré un trabajo con discapacitados que me llenaba muchísimo como persona, me gustaba, valía y me sentía útil por primera vez en mi vida, me di cuenta que eso es lo que yo quería hacer en mi vida, ayudar a otras personas. Decidí dejar el alcohol de golpe y me puse a trabajar todos los fines de semana para no salir de fiesta, me alejé de todas las amistades que consumieran y conocí a un chico en el trabajo del que me enamoré locamente

Me puse en tratamiento con acupuntura, lloré todo lo que tenía que llorar, calmo mi ansiedad y mi dependencia y me ayudó en todo el proceso… comencé mis estudios en psicología, y luego en trabajo social, título que recibiré en unos meses tras 5 años de esfuerzo trabajando y estudiando

mujerfeliz Actualmente trabajo en servicios sociales, hace 8 años que no  bebo, ni fumo ni nada, no tengo ganas en absoluto de volver,  vivo en un piso con amigos, tengo nuevas amistades con las  que puedo ser totalmente yo, ya no tengo miedo a las      situaciones nuevas porque confío en mí misma, hago deporte,  soy vegetariana, llevo una vida totalmente sana y feliz, me  gusta ir a la playa, a la montaña, tocar la guitarra, bailar,  cantar, escribir, leer…

 Actualmente cuando me miro al espejo ya no veo a aquella  niña débil y triste, me veo a mí misma, veo un mujer fuerte y valiente que puede hacer todo lo que se proponga en la vida, veo una mujer consciente y luchadora, una mujer con valores, veo a una mujer que merece todo el respeto y amor de mundo, veo a una mujer que me gusta, una mujer dueña de su vida y con muchísimas ganas de vivir, veo una mujer que sonríe… y esa mujer… soy YO

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2 pensamientos en “CUARTO TESTIMONIO: INFANCIA Y MALOS TRATOS, ADOLESCENCIA, ANOREXIA Y DROGAS

  1. Oleeeeee! !!!por ti!!! Yo tambien pase por una infancia catastrofica centro d acogida y se lo q es q te falten los dos pilares! Y tmb he salidode todo yo sola y toco la guitarra canto y soy feliz aunq ese hueco siempre quedara…pero hemos sido fuertes y podemos con todo!!! M ha gustado mucho leerte! Un abrazo!!!

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    • me caiste bien no he vivido lo mismo que tu en mi caso yo no soy gitano respeto la cultura gitana no apruebo el rechazo de la sociedad a los gitanos drogadictos ni alcholicos ni prostitutas en mi caso tuve un hermano mayor 12 anos mas y era enfermo mental nos torturaba sin dejarnos dormir durante 4 o 5 dias. gritaba me pegaba de nino se intentaba suicidar un infierno eso me hizo mrnterme en la droga porros coca bases chios herina nunca estube en el talego porque me buscaba limosnas desde los 23 a los 40 ahora consumo menos pero quiero parar un saludo de chema en galicia ahttp://www.hyperscale.com/2007/galleries/images/hs129lk_07.jpghttp://www.hyperscale.com/2007/galleries/images/hs129lk_07.jpg

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